Cómo detectar los síntomas de una alergia al látex


El látex es una sustancia que se extrae de un árbol llamado Hevea Brasilensis, muy cómun en el amazonas, y de la cuál se obtiene el caucho. Lo malo es que el caucho natural se degrada rápidamente y los fabricantes tienen que añadir otras sustancias para evitarlo.

El amoníaco es una de estos componentes que se mezclan con el caucho natural junto con otros activos para darle la forma a los objetos mientras mantengan sus propiedades plásticas. En este proceso se encuentran la mayoría de productos que producen alergia tales como: chupetes, tetinas, preservativos, guantes, globos, máscaras, gafas, muñecos de goma, botas, catéteres, inhaladores, gomas elásticas, botones, sujecciones plásticas en la ropa, etcétera…

¿Qué síntomas se padecen ante una alergia al látex?

Las personas alérgicas a esta sustancia pueden reaccionar de cuatro formas diferentes al látex. Las primeras reacciones son muy generales y hacen referencia a la dermatitis y no suelen considerarse una alergia real. En cambio, hay que saber diferenciarlas de reacciones alérgicas que puedan resultar más graves:

  • Dermatitis de tipo irritativo: se produce una irritación en la zona del cuerpo que ha estado en contacto con el látex durante un período prolongado de tiempo. Es habitual encontrar reacciones en la manos por el uso de guantes, aunque son de carácter muy leve.
  • Dermatitis de contacto: Se produce una irritación en la zona con solamente tocar algo que lleve látex. La reacción no se extiende más allá, ni tampoco afecta a ningún órgano. Aparece picor, urticaria y algún hinchazón en la piel.
  • Reacción alérgica al látex: se trata de una verdera alergia mediada por inmunoglobulinas del tipo IgE, donde además del picor y la inflamación típicas en la zona de contacto, se puede producir anafilaxia. La persona puede sufrir la misma sintomatología sin el contacto con el producto, sino que puede también inhalarlo a través de las partículas dispersas en el aire o en el polvo (por ejemplo, al retirarse los guantes). Esto puede ocasionar un cuadro de rinitis o incluso asma. Las reaccciones más graves se dan por contacto directo con las mucosas como es el caso de una operación quirúrgica, una simple exploración médica o una visita al dentista. Estos casos hacen que las personas alérgicas tengan que advertir su condición ante cualquier intervención médica con algún documento informativo o identificativo.
  • Reacciones alimentarias: Existen algunos alimentos que poseen una sensibilidad cruzada con el látex. Estos alimentos que pueden contener proteínas similares son los kiwis, plátanos, melones, papayas, castañas, piñas y aguacates. Tienen una alta probabilidad de causar reacciones anafilácticas.

¿Cómo detectar una alergia al látex?

La detección de este tipo de alergia es algo muy sencillo. Basta que la persona tenga contacto con algún objeto o material que contenga la sustancia, aunque antes de decantarse por una batería de test para alergia, los niños o adultos pueden detectar previamente algunas señales. Como ejemplo en la vida cotidiana:

  • En una fiesta o evento: Picor de la lengua, estornudo o lagrimeo de los ojos al hinchar globos.
  • En el trabajo: Picor de la piel de la manos cuando se usan guantes de látex e incluso erupción cutánea.
  • En el dentista: Picor inusual y constante de la boca. Hinchazón de los labios o de la lengua más de lo habitual tras una intervención.
  • En el mercado: Congestión nasal o picor de boca al tocar frutas.

Relaciones sexuales: Picor vaginal intenso o picor en la piel con enrojecimiento del pene cuando se usa preservativos de látex. De momento, la alternativa es el uso del preservativo de vinilo si se desea evitar tanto la alergia como enfermedades de transmisión sexual.

Personas propensas a desarrollar alergias al látex

Los trabajadores del ámbito sanitario y los manipuladores de alimentos son un grupo de alto riesgo para acabar desarrollando reacciones alérgicas. Asímismo, cualquier profesional que pueda utilizarlos o esté sometido a sus partículas contínuamente no está excluido del alérgeno.
Hasta la fecha la mejor medida de prevención es evitar el contacto ya que están en fase de desarrollo vacunas que inmunizan contra este tipo de alergias, pero hoy por hoy el riesgo-beneficio todavía es elevado.

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