Estado de Congelación


Cuando hay un enfriamiento grave de los tejidos aparecen lesiones en zonas con tendencia a la congelación como son: manos, pies, nariz, cara y orejas. Se produce una vasoconstricción en los vasos sanguíneos para conservar el calor en las partes más centrales del cuerpo. Si el frío es muy intenso, incluso puede llegar a congelar el plasma interno dificultando muchísimo la circulación sanguínea.

A partir de aquí, los tejidos se congelan y entre las células se forman cristales de hielo que roban agua a las células para formarse y crecer. Esto no destruye las células, puesto que si el cuerpo se recupera, ésta pueden continuar con su actividad metabólica y reproductiva. El peligro está en que cuando el cuerpo entra de nuevo en calor, la sangre coagula en las células lesionadas produciendo graves problemas de circulación, como si de una trombosis se tratara con un riesgo elevado de infarto.

Congelacion e Hipotermia

El proceso de congelación puede tener lugar en cualquier ambiente por debajo de los cero grado centígrados y se asocia a problemas de hipotermia. La causa más frecuente de aparición es la que tiene relación con la circulación sanguínea:

  • Inmovilización
  • Ropa demasiado ajustada como botas, trajes, cinturones,…
  • Contacto con materiales fríos (líquidos, metales,…)
  • Actividades que ocasiones vasoconstricción (fumar, por ejemplo).

Es entonces cuando se inicia el proceso, originándose una sensación de frío que viene acompañada de dolor y palidez de la zona afectada. A medida que la congelación avanza, la zona se vuelve insensible, desaparece el dolor pero el color es cada vez más blanco. En casos graves, los tejidos se endurecen y la coloración que adquiere es violeta o púrpura.

Las congelaciones más leves son las que afectan a dedos de la mano o del pie, punta de la nariz u orejas acaban desapareciendo al cabo de unos días sin dejar rastro alguno. Si la cosa se agrava, entonces es frecuente la aparición de ampollas pudiendo recubrir por completo los dedos de una mano o un pie. Estas ampollas son la señal de que la persona puede perder esa zona. Si la ampolla está lleno de un líquido que contiene sangre lo más seguro que pierda esa parte del cuerpo, o bien, se recupere el tejido pero no al 100%. El tejido congelado acaba muriendo y a los 5-7 días aparece una especie de capa endurecida, gruesa y de color negro: la escara, que acaba separándose del tejido.

manos frias

¿Cuál es el tratamiento para las congelaciones?

Antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento deben diferenciarse los diferentes estados por los que una persona pueda pasar.

  • Hipotermia: La piel está pálida, la persona está enlentecida y aletargada. No responde a algunas preguntas o tiene dificultad para decir alguna cosa. Se observa rigidez en los miembros. La mejor actuación para este caso es trasladar al paciente a un lugar seco, caliente y en reposo. Si tiene la ropa mojada, hay que cambiársela por ropa seca, o sino, que hacerle un baño en agua tíbia. Si responde a preguntas, se le puede administrar bebidas calientes que contengan azúcar y nunca darle “alcohol” para que entre en “calor”.
  • Congelación de Primer Grado: La piel está pálida, existe rigidez de miembros y la persona tiene dolor y sensación de punzamientos.
  • Congelación de Segundo Grado: La zona congelada se inflama. Pueden aparecer ampollas de color morado o negruzco.
  • Congelación de Tercer Grado: Inflamación severa de la zona congelada. La piel es uniforme, está agrietada.

Para los casos de congelación, el protocolo de actuación es el siguiente:

  • Traslado del paciente a un lugar seco y caliente. Mantenerla en reposo.
  • Cambiar la ropa mojada o húmeda por prendas secas. No ajustar, no apretar.
  • No masajear ni friccionar la zona afectada para dar calor
  • Se permiten bebidas calientes si está consciente. Prohibido el alcohol.
  • No calentar las zonas congeladas con secadores o estufas
  • No utilizar una llama directa para calentar el baño o cualquier recipiente

RECUERDA: Antes de calentar los tejidos es MUY IMPORTANTE el recalentamiento y la vuelta a la normalidad del flujo sanguíneo. Sin un riego sanguíneo adecuado, los tejidos pueden quedar lesionados.

El recalentamiento es efectivo siempre que se encuentre dentro de las primeras 24 horas desde que apareció la lesión. La duración aproximada suele ser de 30 a 60 minutos. Al efectuar el baño, sea para el cuerpo entero o para una extremidad solamente, es aconsejable que la temperatura del agua se encuentre en un rango entre 38 y 42 ºC. Para efectuarlo correctamente, se sacará cualquier tipo de ropa de la extremidad (camisetas, chaqueta,pantalones, neoprenos, vendas etc…) para favorecer la circulación sanguínea. El miembro se dejará suspendido en el baño sin que descanse en el fondo o se apoye en los extremos de la bañera o el recipiente dispuesto a ello. Se se sacará el miembro del agua y se irá añadiendo agua caliente cada 10 minutos aproximadamente para mantener una temperatura constante. No sólo el agua pierde calor y se enfría, sino que la extremidad congelada también hace bajar la temperatura del baño.

Cuando el agua esté mezclada de nuevo y se adquiera la temperatura, el miembro se volverá a suspender en el agua. Hay que pensar que la persona no notará calor o sensación de dolor ante éste puesto que tiene la zona insensible. Estaremos así hasta que los tejidos cambien de color yla persona tenga dolor debido al proceso de descongelación.

Cuando acabe el baño, mantendremos al paciente caliente, evitando totalmente el contacto directo (rozaduras, presión, etc..) con la zona lesionada con el fin de evitar una infección posterior. Una vez superado el proceso de recalentamiento, se debe evacuar a la persona al centro hospitalario más cercano.

De todas formas, la curación puede tardar semanas y es muy probable que contínuen los baños en agua tíbia y jabón antiséptico para lavar la zona y evitar infecciones.

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