Insuficiencia Venosa Crónica – Dolor y Pesadez en las Piernas


Las piernas son las extremidades más capacitadas para detectar cualquier problema circulatorio en el organismo. La sangre sale del corazón a través de las arterias y realiza su función como nutriente celular. Una vez realizado el intercambio, el retorno se realiza a través de las venas nuevamente dirección al corazón.

insuficiencia venosa y varícesEl retorno venoso posee una dificultad añadida cuando es, como en el caso de las piernas, en sentido ascendente. Este impedimento es la fuerza de la gravedad. Por eso, las venas deben hacer un esfuerzo ligeramente superior que las arterias a este nivel ya que si no tienen la suficiente fuerza para bombear, la sangre no podrá subir de forma continua y se origina inflamación en la zona que se traduce como una sensación de pesadez en las piernas y dolor. Esto se conoce en el ámbito médico como insuficiencia venosa crónica o IVC.

En verano, el aumento de la temperatura exterior provoca que los efectos circulatorios negativos se acentúen ya que los capilares se vasodilatan (se hacen más grandes) y si la circulación ya es deficiente de por sí, ahora habrá más volumen de sangre que subir y el retorno será aún más lento.

Por genética, este problema afecta más a las mujeres que a los hombres y se estipula que la edad también es un factor de riesgo (edades comprendidas entre 40 y 45 años), así como la obesidad, el sedentarismo y el tabaco.

¿Qué síntomas son indicadores de una insuficiencia venosa o un problema vascular?

Uno de los primeros síntomas que acompañan a la insuficiencia venosa crónica es la inflamación por lo que la primera comprobación que se suele realizar es la siguiente:

  • Presionamos la zona de la pierna que nos molesta con un dedo y si deja una  huella persistente quiere decir que existe un problema.
  • Algunos calcetines, medias y zapatos empiezan a dejarnos la marca cuando antes no lo hacían.

Además de la inflamación, la persona es también muy posible que note: cansancio en las piernas, hormigueo, picor, edema e incluso padezca de calambres nocturnos. Estas señales son más que suficientes para acudir al médico y realizar algún tipo de prueba diagnóstica que pueda descartar cualquier alteración.

¿Qué pasa si la insuficiencia venosa no se diagnostica a tiempo?

La mayoría de las veces, al tratarse de una sintomatología leve, es la propia persona la que decide no acudir al profesional sanitario, o bien, es el propio médico el que infradiagnostica la patología, por lo que no se recibe tratamiento alguno. Por este motivo, la enfermedad pasa a ser crónica y la persona acaba desarrollando unas venas con muy poca fuerza y sensibles a cualquier transtorno circulatorio que puede agravarse con el tiempo, como por ejemplo las varices.

10 Consejos para prevenir y evitar la insuficiencia venosa

A pesar de que los factores de riesgo juegan un papel muy importante en el desarrollo de la enfermedad, así como otras enfermedades previas de carácter circulatorio en el paciente, es posible atenuar e incluso prevenir la aparición de la ICV si se realiza regularmente una serie de ejercicios:

  • Se debe caminar todos los días mínimo 20-30 minutos, o bien, practicar algún deporte de intensidad moderada.
  • Para descansar las piernas y favorecer el retorno, es mejor elevar 10-15 minutos las piernas cuando se esté en el sofá o viendo la televisión.
  • Si te sientas, es mejor no cruzar las piernas o no mantenerlas todo el tiempo cruzadas. Además, por cada dos horas sentado hay que levantarse y caminar 10 minutos.
  • No abusar de tacones comprendidos entre 3 y 5 cm de altura.
  • Al ducharse, se debe aplicar un chorro de agua fría alternada con templada en sentido ascendente, o sea, desde los pies hasta ingles o caderas. El frío activa la circulación y con el agua templada, si se da un ligero masaje, se facilita el retorno venoso.
  • Al acostarse, se recomienda andar 2-3 minutos de puntillas y alternar con los talones.
  • En caso de padecer ICV, es mejor emplear medias de compresión.
  • Los servicios de drenaje linfático o incluso presoterapia te ayudarán a combatir la insuficiencia venosa crónica y te aliviarán temporalmente de la pesadez y del dolor, provocándote una sensación de ligereza.
  • Hay que beber agua baja en sodio para disminuir el consumo de sal (si no lo haces con los alimentos).
  • Las verduras como la alcachofa, la berenjena, el pepino, el apio, tomate, calabacín y algunas frutas como la manzana, el kiwi, piña o la naranja van a ser beneficiosas para los problemas vasculares.

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