¿Qué es y cómo tratar la cuperosis?

La cuperosis es un estado de la piel que está ligado a problemas de microcirculación y que afecta en concreto a los vasos sanguíneos de la piel facial.

No se considera una enfermedad dérmica, más bien una alteración estética.

Características de la Cuperosis

cuperosis en la cara

El resultado de la cuperosis es la formación de pequeñas varices o venas varicosas en diferentes partes del rostro.

Esta alteración dermoestética podemos encontrarla en todo tipo de piel y su aparición está favorecida por varios factores tales como:

  1. Emociones intensas
  2. Alcohol
  3. Café y derivados
  4. Tabaco
  5. Picantes
  6. Trastornos digestivos
  7. Exposición excesiva a la radiación solar
  8. Uso continuado de corticoides tópicos.

La cuperosis posee una mayor prevalencia en las mujeres, sobre todo en aquellas con piel sensible, blanca (fototipos I y II) o fina con tendencia a enrojecerse con facilidad.

La mayor característica es la presencia de telangiectasias, que son las pequeñas venas varicosas y que principalmente aparecen en pómulos y aletas de la nariz en forma de trazos de color púrpura o rojizos.

A estos síntomas le puede acompañar también:

Enrojecimientos en el rostro ( pueden volverse permanentes )

Poca elasticidad de la piel ( suele ser un factor desencadenante )

• Pueden aparecer pápulo-póstulas ( acné rosácea )

¿Cuál es la diferencia entre la cuperosis y la rosácea?

Si durante la aparición de los primeros síntomas de la piel cuperósica no suelen tomarse las medidas preventivas necesarias, la cuperosis ( que no se considera enfermedad ) puede derivar y evolucionar a rosácea.

cuperosis y rosácea

La rosácea sí que es un patología dérmica y provoca un eritema crónico en el rostro que afecta principalmente a mujeres de edad avanzada.

También se observará:

  • edema facial
  • póstulas
  • pápulas
  • lesiones de tipo ocular como lo son la conjuntivitis y la blefaritis.

Es por este motivo que se le presta vital importancia a las medidas de prevención que adopte la propia persona.

¿Cómo prevenir la cuperosis en la cara o el cuerpo?

Prevenir la cuperosis no es una tarea fácil, y más que nada, se trata de llevar una buena higiene y hábitos saludables.

Hay que pensar que los cambios bruscos de temperatura u otros factores que agravan la vasodilatación como un baño caliente o un plato picante (empeoran el enrojecimiento).

Entre otros factores que condicionan a la aparición de la cuperosis están también:

  • Exponerse a fuentes de calor como chimeneas, mantas térmicas o radiadores
  • Uso de jabones agresivos, peeling químico o exfoliantes
  • Agua con mucho cloro o muy calcárea
  • Radiación solar y lámparas UVA
  • Estrés y agotamiento

Para una correcta prevención siempre es mejor usar los cosméticos adecuados para condiciones climáticas desfavorables además de los productos habituales hidratantes y protectores de la piel.

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Si hablamos de fotoprotectores, éstos deben proteger frente a radiaciones UVA, UVB e IR ya que evitamos el fotoenvejecimiento celular.

Esta tarea se hace un poco dificultosa, por lo que otra medida es reducir nuestro tiempo máximo de exposición solar.

Otras pautas que nos ayudarán a combatir la aparición de cuperosis es evitar el consumo de alcohol, tabaco y sustancias excitantes, así como mantener un dieta rica en verduras y frutas.

¿Cuáles son las causas de la piel roja en la cuperosis?

Las causas o factores etiológicos que acaban desencadenando estas pequeñas arañas vasculares o telangiectasias son:

FACTORES INTERNOS de la cuperosis:

  • Situaciones emocionales intensas, estrés, cansancio y nervios
  • Patologías que afecten a la circulación periférica como la hipertensión o la misma diabetes
  • Comida picante, muy caliente, con muchas especias
  • Ingerir la comida rápidamente
  • Historial en la familia de cuperosis ( hereditario )
  • Excesos en el consumo de alcohol y tabaco

FACTORES EXTERNOS de la cuperosis:

  • Situaciones extremas de temperatura que se agravan aún más con humedad o vientos fuertes. Las variaciones térmicas producen vasodilatación y vasoconstricción periférica de forma brusca por lo que las pequeñas venas faciales pueden quedar con arañas vasculares de forma permanente.
  • Traumatismos o heridas en la piel más fina de la cara
  • Aplicación de productos químicos irritantes o con capacidad tensioactiva muy fuerte que se aplican sobre la piel facial.
  • Exposición a sustancias provenientes de la contaminación ambiental (humo, dióxidos, plomos, tabaco, etc…).

¿Cuál es el tratamiento de la cuperosis?

La higiene facial es totalmente recomendable, sobre todo dada su efectividad, si se van a usar tratamientos posteriores.

La higiene debe ser suave y aportar elementos hidratantes y calmantes, por ello, los productos a elegir como una opción para su tratamiento o reducción son:

  • leches hidratantes usadas para piel atópica
  • geles limpiadores o syndets extragrasos
  • tónicos faciales
  • agua termal
  • panes dermatológicos.

Se aplicarán en el rostro y cuello dos veces al día, por la mañana y noche.

Posteriormente, la piel debe secarse mediante toques ligeros sin llegar a frotar.

Es aconsejable el uso de mascarillas calmantes e hidratantes al menos dos veces por semana.

Recuerda que el uso de exfoliantes está totalmente desaconsejado.

¿Cómo la higiene facial puede solucionar el problema del enrojecimiento del rostro?

Con la higiene facial se pretende actuar en la superficie para quitar las impurezas, la suciedad ambiental, restos de células muertas y emulsionar el contenido graso existente en la epidermis.

tratamiento cuperosis

Las características de este tipo de productos permiten conservar el manto lipídico natural ya que sino la piel quedaría severamente perjudicada.

Si se utiliza leche limpiadora, los tónicos fáciles o el agua termal se encargará de quitar los restos de ésta y restablecer el pH fisiológico de nuestra piel.

Para el cuidado facial son válidos los productos destinados a pieles sensibles pero necesitaremos de otros que nos permitan mejorar la circulación, calmar la piel y tonificar las paredes de los vasos sanguíneos.

En el mercado, existen productos que contienen los siguientes principios activos, algunos de ellos como los venotónicos suelen administrarse por vía oral como coadyuvante.

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Medicamentos y principios activos para tratar la cuperosis

Los siguientes activos, naturales o no, actúan con propiedades antiinflamatorias, calmantes y anti-irritación.

  • Ácido Glicirretínico
  • Árnica
  • Aloe
  • Alantoína
  • Alginato
  • Bisabolol
  • Flavonoides
  • Ficaria
  • Germen de trigo
  • Ginkgo biloba
  • Panax Ginseng
  • Consuelda
  • Centella asiática
  • Hiedra
  • Matricaria
  • Regaliz
  • Caléndula
  • Saponósidos

Como principios activos venotónicos y astringentes están los siguientes:

  • Rusco
  • Ginkgo biloba
  • Panax Ginseng
  • Pie de León
  • Antocianósidos
  • Hammamelis
  • Meliloto
  • Castaño de Indias
  • Sófora
  • Arándano
  • Taninos
  • Proantocianidoles
  • Vid Roja

Tanto limpieza, hidratación como protección hacen referencia a la prevención o atenuación de las venas o arañas vasculares más pequeñas.

Pero cuando se producen lesiones cutáneas o las arañas son más grandes es imposible de tratar mediante prevención, y por eso existen a nivel médico métodos estéticos para eliminarlas.

Tratamiento estético para eliminar la cuperosis

  • Tratamiento Láser: Al incidir el láser sobre la piel, el rayo es captado por la oxihemoglobina y se lesiona el endotelio. La energía dependerá de la longitud de onda empleada y contra más elevada, más capacidad tendrá de penetrar. Esto se hace selectivamente sobre los vasos sanguíneos afectados y sin dañar los tejidos de alrededor. Al dañarse el vaso sanguíneo, el propio cuerpo lo reabsorbe de forma natural provocando la desaparición de la araña vascular.
  • Electrocoagulación: Se emplea corriente eléctrica para coagular el vaso sanguíneo. Esta técnica también es muy frecuente para el tratamiento de pequeños lunares en la piel.
  • Esclerosis: Consiste en inyectar al paciente una serie de fármacos esclerosantes justo en el área afectada. La acción de éstos es la de cerrar el capilar para que el color rojo de las lesiones que aparecen en nariz y mejillas desaparezca.

Tras una correcta limpieza, se hace necesario aportar nutrientes a la piel con el fin de que ésta conserve plenamente su función.

¿Cómo mantener protegida e hidratada la piel?

Como conclusión, las pieles con más tendencia a desarrollar cuperosis, como lo son las pieles maduras y sensibles, poseen un contenido hídrico inferior al de las pieles jóvenes, favoreciendo así la falta de elasticidad.

Es por ello, que deben aplicarse productos que sean capaces de retener el agua en el estrato córneo.

Éstas son sustancias filmógenas (actúan como un film o barrera) que impiden la evaporización del agua por vía transcutánea (sudoración, condiciones extremas).

En la actualidad la mayoría de los productos cosméticos destinados a pieles sensibles suelen incluir filtros solares para proteger nuestra piel de las agresiones externas.

Ya no es sólo el verano la estación predominante para este tipo de sustancias.

El uso de filtros solares en los productos debería ser constante en el tiempo puesto que la radiación solar también lo es.

Cuando la piel tiene tendencia a ser cuperósica o a desarrollar rosácea, se tiende a incluir en este tipo de productos ingredientes con propiedades calmantes, vasoconstictores, descongestivas e hidratantes.

Los principios activos de los vegetales, tal y como se mostró anteriormente, son los más utilizados (caléndula, hammamelis, lúpulo, hiedra, vid, etc…) aunque también se usan activos purificados de forma aislada como los son el dexpantenol, azuleno, alfabisabolol o el ácido glicirrético.

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