La diarrea: medicamentos antidiarreicos y rehidratantes


Los medicamentos antidiarreicos son indispensables en un botiquín básico, de empresa y en un botiquín de viaje. Tras el artículo dedicado a la diarrea del viajero, es importante concienciarse que este problema es el que más afecta a las personas que deciden hacer ruta turística o de aventura por países extranjeros, incuso a veces sucede con cambiar solamente de territorio a un nivel más local.

El conocimiento de las medidas higienes básicas es fundamental (lavarse las manos, limpiar cubiertos, desinfectar zonas,…). Hay que saber cómo y dónde obtener agua potable. Este agua potable la podemos utilizar exclusivamente para beber y lavarse los dientes si fuese necesario y a la vez escasa. De lo contrario, beberemos en la medida de lo posible en bebidas ya envasadas y seguras. Eso sí, nunca pedir hielo a no ser que sean comerciales ya envasados también. En cuanto a la alimentación, hay que evitar los vegetales frescos en ensaladas y comeremos aquella fruta que pueda pelarse.

¿Cuántos tipos de diarrea existen?

Hay 2 tipos de diarrea, aunque en medicina se aceptan hasta 5 clasificaciones que podemos ver a continuación:

  • Diarrea secretora: La mucosa intestinal no puede absorber líquidos por estar inhibida, o bien, existe una constante estimulación de la secreción de electrolitos y fluidos.
  • Diarrea Osmótica: Se da cuando se ingieren sustancias que son poco absorbibles y esto retrasa la absorción de líquidos.
  • Diarrea Exudativa: Se da cuando hay una enfermedad que es capaz de destruir parte de la mucosa intenstinal, como puede ser un colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn.
  • Diarrea Motriz: El tránsito intestinal se acelera demasiado, y por tanto, el contenido de fluidos y líquidos está menos expuesto a ser absorbido por la mucosa intestinal.
  • Diarrea de Posresección: Pérdida de parte de la mucosa intestinal debido a un tratamiento quirúrgico.

Los antidiarreicos que se utilizan con más frecuencia son aquellos que inhiben la motilidad intestinal como lo es la loperamida, que ayuda a evitar la deshidratación, manteniendo el equilibrio de electrolitos en el organismo, y a disminuir el número de deposiciones durante la afectación. Las dosis de loperamida no son iguales para niños que para adultos, además que ésta no es aconsejable cuando las diarreas, por ejemplo, son de origen vírico con presencia de microorganismos entéricos, ya que al impedir la deposición, éstos no pueden ser expulsados y siguen infectando o continúan con su proceso habitual.

¿Cómo se toma la loperamida?

La loperamida se presenta en medicamentos comerciales con dosis ya establecidas (por ejemplo, 1 cápsula equivale a 2mg de loperamida) . Para procesos agudos, la recomendación es de 4mg iniciales (2 cápsulas) , y luego tras cada deposición 2mg (1 cápsula). Si el proceso se hace crónico, entonces es mejor administrar los 4mg iniciales y luego 2mg cada 12h hasta que se observe una reducción en el número de deposiciones (máximo 2 al día).

la diarrea

A los niños, en cambio, se les recomienda administrar 2mg iniciales (1 cápusla) y luego, tras cada deposición, 2mg más (otra cápsula). Si los niños son menores de 5 años, existen presentaciones en jarabe, pero ya van establecidas en función del peso por lo que la mejor respuesta la tendrá el médico y/o farmacéutico que pueda atender la urgencia en ese momento.

Carbón vegetal para diarreas inespecíficas

Para los casos en que tomar la loperamida no es buena idea por impedir la salida de líquido que contiene restos de virus, bacterias u otros microorganismos, se recurre al carbón activado pero hay que tener presente que las personas mayores no toleran un dosis elevada de esta substancia o que en pacientes que hayan sufrido una operación de tipo intestinal pueden tener un riesgo de hemorragia, por lo que provocaríamos un empeoramiento del estado de salud de la persona.

Hay que tener en cuenta que el carbon activado se puede llevar en un botiquín (se vende en farmacias como carbón vegetal en cápsulas) y emplearse, al igual que la loperamida, para diarreas inespecíficas. En cambio, si hay un diagnóstico en el que la diarrea es de origen bacteriano, cambiará el tratamiento para emplearse otro tipo de principios activos como la dihidroestreptomicina, neomicina, rifaximina o la paromicina.

Fórmula antidiarreica de la OMS para evitar la deshidratación

Si priorizamos sobre la deshidratación de la persona ya que amenaza su propia vida, hay que recurrir a una fórmula de urgencia para recuperar agua y electrolitos de forma inmediata. La OMS estableció una fórmula universal que puede prepararse en farmacias y hospitales e incluso a nivel profesional para expediciones, en el que se requieren ciertos elementos. La solución final deberá tomarse en pequeñas cantidades. Esta fórmula está pensada para 1 litro de agua y consiste en mezclar y disolver:

  • 20 g de glucosa anhidra (la glucosa debe tener una concentración máxima de 60-90 mmol/l)
  • 3,5 g de cloruro sódico (el sodio 60-90mmol/l y el cloruro 50-80 mmol/l)
  • 1,5 g de cloruro potásico (el cloruro entre 50-80 mmol/l y el potasio 15-25 mmol/l)
  • 2,9 g citrato trisódico dihidratado (el sodio 60-90 mmol/l y el citrato entre 8-12 mmol/l)

Tratamiento para diarreas provocadas por infecciones

A nivel informativo, ya que esto queda reservado para un botiquín profesional médico, las diarreas que son consecuencia de una infección vírica, bacteriana o parasitaria, tendrán un cuidado especial. Aquí simplemente, remarcaremos los principios activos más habituales para el tratamiento de ciertas enfermedades que cursan con diarreas y deshidratación para la persona, además de más síntomas:

  • Infección general por bacterias intestinales: Primera opción, las fluoroquinolonas (Norfloxacino o Ciprofloxacino, entre otros) o rifaximina
  • Infección por Escherichia coli: Se suele usar Trimetoprim/Sulfametoxazol, rifaximina o tetraciclina
  • Infección por Cólera: Se suele tratar con Tetraciclina sistémica.
  • Infección por Salmonella o Shigella: Se suele tratar con Trimetoprim/Sulfametoxazol, Amoxicilina o Ampicilina.
  • Infección por protozoos: Se suele tratar con metronidazol o vancomicina, en caso de colitis pseudomembranosa.

Homeopatía, Fitoterapia, Probióticos y Rehidratación Oral

Además de los antidiarreicos, en un botiquín siempre hay que incluir sobres en polvo o una bebida de rehidratación oral para recuperar el agua y los nutrientes perdidos ya que no se aconseja comer nada durante un proceso agudo. Hay que prestar mucha atención de preparar los sobre con agua potable, y si puede ser, precintada (habrá un extra de electrolitos y minerales). Si no se dispone de agua precintada y se duda de su calidad, entonces será mejor hervirla previamente.

Si no se dispone de bebidas de rehidratación oral, se puede preparar una infusión de té verde ya que posee un efecto astringente. A esta infusión se le añade limón para aumentar el efecto. Al igual que el té, la infusión de manzanilla, de hinojo o anís también son buena opción, además calman el cólico o dolor espasmódico.

Una vez hidratados, será conveniente el uso de probióticos para recuperar la flora intestinal. Algunos tienen sus preparados comerciales y otros se incluyen en los lácteos (yogures,….), aunque éstos no son aconsejables los primeros días. Si decidimos incorporar probióticos al botiquín entonces aquí está la lista de los más frecuentes:

  • Bifidobacterium
  • Lactobacillus casei
  • Lactobacillus rhamnosus LGG
  • Lactobacillus reuteri
  • S. Thermophilus

Por último, si se arma un botiquín homeopático hay que tener en cuenta que la mejor combinación para estos casos es:

  • Arsenicum album 9CH para diarreas alimentarios
  • Cuprum metalicum 15CH para los espasmos o cólicos

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1 Respuesta

  1. MARIA INES dice:

    la CIPROFLOXACINO SE LE PUEDE SUMISTRAR A UN NIÑO DE 8 AÑOS

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